viernes, 23 de junio de 2017

CALOR, Mar Martínez

Anoche, agotada por el calor, quedé dormida antes de apagar el aire acondicionado como venía haciendo puntualmente estas últimas noches con el mando desde la cama.
Es la primera noche de lo que llevamos de mes que duermo de un tirón.

Ya se encargaron desde la radio de quitarme la sonrisa con que me desperté, queriendo recordarme que "ha vuelto a subir el consumo de electricidad como a niveles de 2011, energía que, al obtenerse del carbón en lugar de de las energías renovables, no contribuye precisamente a frenar el cambio climático".
Ya lo sabía, que poniendo el aire acondicionado también yo estoy echando leña a esa lengua de fuego que, a ras de acera, parece envolvernos al salir a la calle adonde va a parar el mismo aire caliente en que se convierte mi plácido bienestar tras la ventana a lo largo del día, pero cuando el calor te pone entre la espada y la pared, o entre la locura de subirse por las paredes o descansar merecidamente, difícil, demasiado difícil no pecar.


Buen viernes, (hay que ser cumplida, me decía mi abuela, casi con tanta insistencia como oigo ahora por ahí de lo insoportable de que, encima, dicen, con tu lamento les recuerdes de ese mismo calor que también luchan por soportar.)


© Mar Martínez

23 06 2017

#maralbanta


sábado, 17 de junio de 2017

A CONTRACORRIENTE: LA FOTOGRAFÍA DE JOANA BIARNÉS EN LA LONJA DE ZARAGOZA

Del 15 de Junio al 10 de Septiembre de 2017
[La famosa llegada de The Beatles a Madrid. 1964 © Joana Biarnés]

Dentro del programa Photoespaña 2017, coorganizada por el Ayuntamiento de Zaragoza y comisariada por Chema Conesa, se presenta en la sala de exposiciones de la Lonja Joana Biarnés.  A contracorriente. 
Son 90 fotografías en blanco y negro que constituyen un documento singular sobre una época y una sociedad, la española, inmersa en el vértigo de los cambios que significaron su más profunda transformación en muchas décadas, todo ello a través de sus personajes, sus mitos, sus ritos, y, cómo no, sus contrastes.
[Una modelo bajo la atenta y devoradora mirada de los hombres que la observaban. ©Joana Biarnés]
[Inundaciones del Vallés, 1962, Terrasa©Joana Biarnés]

[Joana Biarnés en la plaza de Oriente, Madrid ©Joana Biarnés]

[Salvador Dalí©Joana Biarnés]











Joana Biarnés (Terrasa, 1935) ha sido calificada como la primera fotógrafa catalana que adoptó la carrera profesional de reportera gráfica. Estudió en la Escuela de Periodismo y desde joven cubrió acontecimientos deportivos en un mundo marcadamente masculino. En su evolución profesional acabaría retratando gráfica y socialmente el final de la España franquista y los inicios de la joven democracia. En ese trabajo profesional, fue la mujer que se coló en el avión y en el hotel de los Beatles para conseguir una exclusiva histórica, la que fotografió a Jackie Kennedy, Louis Armstrong, Marisol, Yul Brynner, Dalí, Jack Lemmon, Orson Welles o Roman Polanski, la que retrató a un joven y desconocido Joan Manuel Serrat, la fotógrafa personal de Raphael, la que cubrió el rodaje de Primera plana de Billy Wilder, la gala de los Oscar, y mucho más.


[The Beatles ©Joana Biarnés]

zaragoza.es/ciudad/cultura/agenda



sábado, 10 de junio de 2017

CRISTINA GARCÍA RODERO, PREMIO INTERNACIONAL PHOTOESPAÑA 2017

Cristina García Rodero ha recibido el Premio internacional PHotoEspaña 2017
Un premio más que merecido en su dilatada trayectoria.
Felicidades a Cristina García Rodero y a todos los amantes de la Belleza.



[© Cristina García Rodero]





[© Cristina García Rodero]
[© Cristina García Rodero]


[© Cristina García Rodero









[© Cristina García Rodero]

[© Cristina García Rodero]






martes, 6 de junio de 2017

“ADIÓS, POETA”: JORGE EDWARDS EN ZARAGOZA (06 06 2017)

Qué ternura, y qué lujo también, poder escuchar a un Premio Cervantes (1999), insigne ensayista y escritor de la biografía de Pablo Neruda antes mencionada, contando algunas de las anécdotas que a lo largo de su provecta vida (86 años cumplirá pronto) ha compartido en primera persona con personajes históricos de la política y de la literatura, que hizo desfilar en la sala entre dulces dosis de humor y sólidas reflexiones.

«La irreverencia me parece necesaria», decía Edwards en las conversaciones con Antón Castro.

De su admirado Montaigne a Flaubert; del Che Guevara y Fidel Castro, Guillermo Cabrera Infante o Heberto Padilla, Alejo Carpentier… Gabriel García Márquez o Julio Cortázar, Vargas Llosa o Gabriela Mistral y Vallejo.

Que fue Francisco Ayala, quien le recomendó leer a Cortázar. Deteniéndose con especial atención en Pablo Neruda, confirmaba que en la casa de Pablo, contra lo que cabría esperarse, colgaban fotografías de Edgar Allan Poe, Rimbaud, Baudelaire y Walt Whitman; de cómo cuando en 1927 nombran a Neruda  cónsul de Rangoon (Birmania) y fue éste con su amigo a buscar en un globo terráqueo el país en cuestión para ubicarlo, se encontraron que justo en el punto del viejo mapa en que se situaba la ciudad había un agujero: le habían destinado como diplomático “a un agujero en el mundo”; para acabar con el origen del poema Tango del viudo* y Josie Bliss, la mujer que inspirará la creación de dicho poema. 


*TANGO DEL VIUDO

Oh Maligna, ya habrás hallado la carta, ya habrás llorado de furia,
y habrás insultado el recuerdo de mi madre
llamándola perra podrida y madre de perros,
ya habrás bebido sola, solitaria, el té del atardecer
mirando mis viejos zapatos vacíos para siempre
y ya no podrás recordar mis enfermedades, mis sueños nocturnos, mis comidas,
sin maldecirme en voz alta como si estuviera allí aún
quejándome del trópico de los coolies coringhis,
de las venenosas fiebres que me hicieron tanto daño
y de los espantosos ingleses que odio todavía.

Maligna, la verdad, qué noche tan grande, qué tierra tan sola!
He llegado otra vez a los dormitorios solitarios,
a almorzar en los restaurantes comida fría, y otra vez
tiro al suelo los pantalones y las camisas,
no hay perchas en mi habitación, ni retratos de nadie en las paredes.
Cuánta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte,
y qué amenazadores me parecen los nombres de los meses,
y la palabra invierno qué sonido de tambor lúgubre tiene.

Enterrado junto al cocotero hallarás más tarde
el cuchillo que escondí allí por temor de que me mataras,
y ahora repentinamente quisiera oler su acero de cocina
acostumbrado al peso de tu mano y al brillo de tu pie:
bajo la humedad de la tierra, entre las sordas raíces,
de los lenguajes humanos el pobre sólo sabría tu nombre,
y la espesa tierra no comprende tu nombre
hecho de impenetrables substancias divinas.

Así como me aflige pensar en el claro día de tus piernas
recostadas como detenidas y duras aguas solares,
y la golondrina que durmiendo y volando vive en tus ojos,
y el perro de furia que asilas en el corazón,
así también veo las muertes que están entre nosotros desde ahora,
y respiro en el aire la ceniza y lo destruido,
el largo, solitario espacio que me rodea para siempre.

Daría este viento del mar gigante por tu brusca respiración
oída en largas noches sin mezcla de olvido,
uniéndose a la atmósfera como el látigo a la piel del caballo.
Y por oírte orinar, en la oscuridad, en el fondo de la casa,
como vertiendo una miel delgada, trémula, argentina, obstinada,
cuántas veces entregaría este coro de sombras que poseo,
y el ruido de espadas inútiles que se oye en mi alma,
y la paloma de sangre que está solitaria en mi frente
llamando cosas desaparecidas, seres desaparecidos,
substancias extrañamente inseparables y perdidas.


‘Residencia en la tierra’ (1925-1932) 

lunes, 5 de junio de 2017

A LA LLANA Y SIN RODEOS | Juan Goytisolo. Discurso en la entrega del Premio Cervantes 2014

En términos generales, los escritores se dividen en dos esferas o clases: la de quienes conciben su tarea como una carrera y la de quienes la viven como una adicción. El encasillado en las primeras cuida de su promoción y visibilidad mediática, aspira a triunfar. El de las segundas, no. El cumplir consigo mismo le basta y si, como sucede a veces, la adicción le procura beneficios materiales, pasa de la categoría de adicto a la de camello o revendedor. Llamaré a los del primer apartado, literatos y a los del segundo, escritores a secas o más modestamente incurables aprendices de escribidor.

A comienzos de mi larga trayectoria, primero de literato, luego de aprendiz de escribidor, incurrí en la vanagloria de la búsqueda del éxito -atraer la luz de los focos, “ser noticia”, como dicen obscenamente los parásitos de la literatura- sin parar mientes en que, como vio muy bien Manuel Azaña, una cosa es la actualidad efímera y otra muy distinta la modernidad atemporal de las obras destinadas a perdurar pese al ostracismo que a menudo sufrieron cuando fueron escritas. La vejez de lo nuevo se reitera a lo largo del tiempo con su ilusión de frescura marchita. El dulce señuelo de la fama sería patético si no fuera simplemente absurdo. Ajena a toda manipulación y teatro de títeres, la verdadera obra de arte no tiene prisas: puede dormir durante décadas como La regenta o durante siglos como La lozana andaluza. Quienes adensaron el silencio en torno a nuestro primer escritor y lo condenaron al anonimato en el que vivía hasta la publicación del Quijote no podían imaginar siquiera que la fuerza genésica de su novela les sobreviviría y alcanzaría una dimensión sin fronteras ni épocas.

“Llevo en mí la conciencia de la derrota como un pendón de victoria”, escribe Fernando Pessoa, y coincido enteramente con él. Ser objeto de halagos por la institución literaria me lleva a dudar de mí mismo, ser persona non grata a ojos de ella me reconforta en mi conducta y labor. Desde la altura de la edad, siento la aceptación del reconocimiento como un golpe de espada en el agua, como una inútil celebración.

Mi condición de hombre libre conquistada a duras penas invita a la modestia. La mirada desde la periferia al centro es más lúcida que a la inversa y al evocar la lista de mis maestros condenados al exilio y silencio por los centinelas del canon nacionalcatólico no puedo menos que rememorar con melancolía la verdad de sus críticas y ejemplar honradez. La luz brota del subsuelo cuando menos se la espera. Como dijo con ironía Dámaso Alonso tras el logro de su laborioso rescate del hasta entonces ninguneado Góngora, ¡quién pudiera estar aún en la oposición!

Mi instintiva reserva a los nacionalismos de toda índole y sus identidades totémicas, incapaces de abarcar la riqueza y diversidad de su propio contenido, me ha llevado a abrazar como un salvavidas la reivindicada por Carlos Fuentes nacionalidad cervantina. Me reconozco plenamente en ella. Cervantear es aventurarse en el territorio incierto de lo desconocido con la cabeza cubierta con un frágil yelmo bacía. Dudar de los dogmas y supuestas verdades como puños nos ayuda a eludir el dilema que nos acecha entre la uniformidad impuesta por el fundamentalismo de la tecnociencia en el mundo globalizado de hoy y la previsible reacción violenta de las identidades religiosas o ideológicas que sienten amenazados sus credos y esencias.

En vez de empecinarse en desenterrar los pobres huesos de Cervantes y comercializarlos tal vez de cara al turismo como santas reliquias fabricadas probablemente en China, ¿no sería mejor sacar a la luz los episodios oscuros de su vida tras su rescate laborioso de Argel? ¿Cuántos lectores del Quijote conocen las estrecheces y miseria que padeció, su denegada solicitud de emigrar a América, sus negocios fracasados, estancia en la cárcel sevillana por deudas, difícil acomodo en el barrio malfamado del Rastro de Valladolid con su esposa, hija, hermana y sobrina en 1605, año de la Primera Parte de su novela, en los márgenes más promiscuos y bajos de la sociedad?

Hace ya algún tiempo, dedique unas páginas a los titulados Documentos cervantinos hasta ahora inéditos del presbítero Cristóbal Pérez Pastor, impresos en 1902 con el propósito, dice, de que “reine la verdad y desaparezcan las sombras”, obra cuya lectura me impresionó en la medida en que, pese a sus pruebas fehacientes y a otras indagaciones posteriores, la verdad no se ha impuesto fuera de un puñado de eruditos, y más de un siglo después las sombras permanecen. Sí, mientras se suceden las conferencias, homenajes, celebraciones y otros actos oficiales que engordan a la burocracia oficial y sus vientres sentados, (la expresión es de Luis Cernuda) pocos, muy pocos se esfuerzan en evocar sin anteojeras su carrera teatral frustrada, los tantos años en los que, dice en el prólogo del Quijote, “duermo en el silencio del olvido”: ese “poetón ya viejo” (más versado en desdichas que en versos) que aguarda en silencio el referendo del falible legislador que es el vulgo.

Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa “exquisita mierda de la gloria” de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo. El ameno jardín en el que transcurre la existencia de los menos, no debe distraernos de la suerte de los más en un mundo en el que el portentoso progreso de las nuevas tecnologías corre parejo a la proliferación de las guerras y luchas mortíferas, el radio infinito de la injusticia, la pobreza y el hambre.

['O yo me engaño,..' (1987) Antonio Saura]

Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, “deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables” e imagino al hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad.

Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes como en el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla.

El panorama a nuestro alcance es sombrío: crisis económica, crisis política, crisis social. Según las estadísticas que tengo a mano, más del 20% de los niños de nuestra Marca España vive hoy bajo el umbral de la pobreza, una cifra con todo inferior a la del nivel del paro. Las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo. No se trata de poner la pluma al servicio de una causa, por justa que sea, sino de introducir el fermento contestatario de esta en el ámbito de la escritura. Encajar la trama novelesca en el molde de unas formas reiteradas hasta la saciedad condena la obra a la irrelevancia y una vez más, en la encrucijada, Cervantes nos muestra el camino. Su conciencia del tiempo “devorador y consumidor de las cosas” del que habla en el magistral capítulo IX de la Primera Parte del libro le indujo a adelantarse a él y a servirse de los géneros literarios en boga como material de derribo para construir un portentoso relato de relatos que se despliega hasta el infinito. Como dije hace ya bastantes años, la locura de Alonso Quijano trastornado por sus lecturas se contagia a su creador enloquecido por los poderes de la literatura. Volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura, tal es la lección del Quijote. Al hacerlo no nos evadimos de la realidad inicua que nos rodea. Asentamos al revés los pies en ella.
Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia.

JUAN GOYTISOLO

(Barcelona, 6 de enero de 1931 - Marrakech, 4 de junio de 2017)

lunes, 29 de mayo de 2017

¡NUNCA MÁS! NOS QUEDA LA PALABRA. Mar Martínez

Segundos después de escuchar el dramático recuento de mujeres asesinadas por violencia machista, que se eleva a 27 tras este trágico fin de semana, un corte publicitario daba la imagen invertida en que era la mujer la que se quejaba a su hombre de que la tortilla de patata de la madre de ella era más sabrosa que la que había cocinado él.

Puede parecer liviano, hasta surrealista en un escenario teñido de sangre, pero es por ahí por donde sí se puede hacer tambalear esas ideas fijas enquistadas desde la infancia ya: invirtiendo estereotipos y prejuicios hasta naturalizar con la palabra y el día a día.


Que nos están matando, ya lo sabemos; que hay que hacer algo ante la flema y hasta conveniencia institucional, también. 
Nos queda la palabra, y la poesía que puede mover el mundo.


Mar Martínez

29 05 17

NADA COMO IR A CASA DE LOS PADRES... Mar Martínez

Nada como ir a casa de los padres, con carretera por medio, para viajar en el tiempo.

Desde el obsoleto silo del otrora ministerio de cereales a los abandonados raíles que alternan con descomunales soportes para la alta velocidad, decían.Páramos que cobran vida gracias a los anoréxicos molinos de viento, ¡y cigüeñas! pacientes y casi resignadas cigüeñas observando desde su torre lo que no queremos mirar.

El pasado, sólido por inevitable ya, se ve siempre con mayor nitidez que cualquier presente líquido por inestable. Pero no, cualquier tiempo pasado nunca fue mejor, lo diga o no la madalena de Proust: simplemente fue, para que aprendamos, al menos.

Paradojas: antes, mucho antes de que acabe la que parece interminable línea recta de alquitrán, asoma ya a mi ventana de postales el más fantasma de los recuerdos: el pueblo viejo de Belchite, "como un Dios que ya no ampara".
[Pueblo viejo de Belchite, 28 05 2017, © Mar Martínez]

© Mar Martínez


28 05 17

lunes, 22 de mayo de 2017

BARONES: CUANDO LOS ARCAÍSMOS ECLIPSAN A LA METÁFORA

Según el diccionario de la RAE, el término barón/esa proviene, quizá del franco*baro 'hombre libre' y, por esto y dado que surge en la Alta Edad Media, con la posible calidad de noble.


Define, pues, a la persona con un título nobiliario que en España y en otros países es inmediatamente inferior al de vizconde. Y ya como tercera acepción (la segunda alude al consorte del barón o de la baronesa), la R.A.E. determina a la persona que tiene gran influencia y poder dentro de un partido político, una institución, una empresa, etc.


Cuesta entender que quienes precisamente decían enarbolar la bandera del socialismo en la llamada transición a la democracia, empleasen términos tan aristocráticos para designarse sin pensar en  jerarquías premeditadas. A no ser que, como bien apunta Cotorelo, dicha transición no fuese sino una III Restauración monárquica.

Pero no sólo introdujeron el arcaísmo patriarcal barón en lo que se suponía un Estado democrático, laico y en pro de la Igualdad de sexos, también hacen gala sin cesar de otro término más que patriarcal y, por ende, machista: el feudo (‘feodum’ o ‘feudum’ enlatín medieval) que es el término con el que en el feudalismo se designaba a la tierra que el señor  otorga al vasallo en el contrato de vasallaje, como parte del ’beneficium’ ("beneficio") que el señor debe al siervo por el cumplimiento de sus obligaciones de ’auxilium et consilium’ ("auxilio" -apoyo militar-, y "consejo" -apoyo político-). Las relaciones económicas y de producción que se establecían en el feudo se daban entre ese "vasallo", ahora en funciones de "señor", y los campesinos de su jurisdicción según su distinta situación: siervos (el de mayor sujeción, habitualmente sometidos a prestaciones obligatorias de trabajo) o campesinos libres.

Cuando el arcaísmo supera a la metáfora, puede considerarse una aberración y no sólo lingüística, porque la palabra -y el lenguaje subliminal más, si cabe- acaban inoculándose en el inconsciente colectivo hasta derivar en el manido “siempre ha sido así” que durante tanto tiempo escudó a la violencia machista, o al acoso escolar o el maltrato a los animales, o a tantos otros incomprensibles ya por retrógrados hábitos que aún hoy siguen emergiendo.

Hay a quienes aún les parece mentira, pero estamos en el siglo XXI.

Y todo cambio verdadero comienza por un cambio en el lenguaje que abra la mente hacia delante, en lugar de anclar a un pasado estático.



© Mar Martínez

22 05 2017

jueves, 18 de mayo de 2017

18 DE MAYO: DÍA DE LOS MUSEOS

Según la mitología griega ‘museion’ (en latín ‘musaeum’) era la casa de las musas, nueve deidades que según la fábula habitaban en el Parnaso o en el Helicón presididas por Apolo. Todas ellas eran hermanas y personificaban las artes y las ciencias. Así, Calíope lo era de la Poesía Épica, Clío de la Historia, Erato de la Poesía Lírica, Euterpe de la Música, Melpómene de la Tragedia, Polimnia de la Pantomima, Talía de la Comedia, Terpsícore de la Danza y Urania de la Astronomía. Su principal razón de ser era la protección de las artes mencionadas y la inspiración a los artistas.

 

Ahora bien, esa acepción cambió a partir de la Revolución Francesa para convertirse tal y como lo define en ICOM (Consejo Internacional de Museos) “una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio educación y recreo”.

La Historia sitúa en el año 1791 el surgimiento del museo moderno cuando la Asamblea Nacional, en plena Revolución Francesa, declaró formalmente que el Palacio del Louvre, el Palacio de las Tullerías (ahora desaparecido) y el Gabinete de Historia Natural dejarían de pertenecer al rey y serían propiedad de la nación francesa, con el objetivo de reunir todos los monumentos dedicados a las ciencias y las artes.
[Museo Provincial de Zaragoza, sito en un edificio construido con motivo de la Exposición Hispano-Francesa de 1908
conmemorativa del centenario de los Sitios de la ciudad. Fueron sus arquitectos Ricardo Magdalena y Julio Bravo]
El nombre elegido para estas colecciones públicas fue el de ‘muséum’ y no el de ‘musée’ como cabría esperar, pero lo curioso no es que se afrancesara el término latino original (‘musaeum’) sino que se usara un vocablo que nada tenía que ver con su concepción original, sobre todo existiendo palabras de uso común en la época como galería o instituto.

Se eligió deliberadamente ‘muséum’ porque era una palabra que estaba en estrecha relación con el Museo de Alejandría, porque se pretendía continuar la labor que varios siglos atrás había empezado la dinastía Ptolemaica en Egipto. De hecho, en la famosa Encyclopédie  de  Diderot y d’Alembert, se dice que es “un lugar en la ciudad de Alejandría […] donde era mantenido con fondos públicos un cierto número de estudiosos por sus méritos” y, más adelante, prosigue diciendo que: ”situado en el barrio de Alejandría conocido como el Bruchion fue, de acuerdo a Estrabón, un largo edificio adornado con pórticos y galerías para caminar, con largas habitaciones para conversar sobre problemas de literatura y una habitación donde reunirse”.
[Museo de Goya, en Museo Camón Aznar, Zaragoza]

Esto nos revela que en realidad, el Museo de Alejandría era más una academia clásica que una colección de objetos de acceso público, es decir, las dos características esenciales que actualmente asociamos al concepto de museo. Lo cual nos hace pensar que es más probable que los revolucionarios de finales del XVIII estuvieran más interesados en la segunda acepción, es decir, la que se refiere a la tipología arquitectónica, que en la primera, ya que no se trataba de establecer nuevos centros residenciales para estudiosos de las letras en los museos.

De hecho, Quatremère de Quincy, un importante crítico de arte y político francés de la época, ahonda en esta cuestión cuando escribe en su ‘Encyclopèdie Méthodique’ y más concretamente en el volumen correspondiente a la arquitectura, que: “Muséum fue un establecimiento literario fundado en Alejandría por los Ptolomeos”. Lo cual significa que conforme avanza el siglo XVIII el término museo va adquiriendo el significado de lugar físico, ya que habla de un establecimiento, de un espacio determinado. Es más, conforme avanza su discurso en torno al museo, concluye que el término ‘musée’ está asociado a “colecciones de objetos raros, con especial mención a las obras de arte, como el Musée du Vatican, Musée de Florence o Musée Royal de París”.

 

En conclusión, puede afirmarse que en el siglo XVIII tiene lugar un cambio semántico en torno a la palabra museo, puesto que de una referencia etimológica más o menos difusa proveniente de la antigüedad clásica –en alusión al Museo de Alejandría-, se va ampliando su significado a una tipología arquitectónica, es decir, un lugar físico en el que es posible contemplar una colección de obras de arte determinada, tal y como ocurría en las cámaras de maravillas renacentista centroeuropeas, pero en esta ocasión de acceso público y no restringido a la clase social aristocrática.
Fuentes: Young Lee, Paula, “The Musaeum of Alexandria and the Formation of the Muséum in Eighteenth-Century France”, Art Bulletin, 1997, vol. LXIX, n. 3.

domingo, 14 de mayo de 2017

¡LA MADRE QUE LOS PARIÓ! Mar Martínez

Acabo de leer por ahí que en junio viene a Zaragoza Ricky Martin. ¡No pienso ir! 

No quiero amortizar ni uno solo de los dólares con que pagó ese vientre de alquiler o maternidad subrogada, como llaman a esa nueva prostitución que se está extendiendo sin pudor ninguno tras la bandera de lo que llaman derecho.
Tampoco tengo la más mínima intención de asistir a ningún concierto ni comprar ningún disco de Miguel Bosé, Elton John, ni gastar un solo euro en un partido de Cristiano Ronaldo.

¡La madre que los parió!

¿Por qué le llaman gestación subrogada cuando quieren decir prostitución endulzada?

¡NO a los vientres de alquiler! Que se elabore, en todo caso, un programa solidario y gratuito, similar al aplaudido de Trasplantes de Órganos aquí en España, seguro modelo a imitar y que sobrevive impoluto en el lodazal capitalista.



Mar Martínez

15M

Les acusaron de hacer ruido y no dar respuestas
pero ellos cambiaron todas las preguntas.



#15M

¡SÍ SE PUEDE!

EL RETO DE ‘LA BALLENA AZUL’

EL RETO DE 'LA BALLENA AZUL'

Philip Budeikin de 21 años, acusado de ser uno de los primeros hombres en incitar al suicidio a niñas y niños en Rusia. Según el Comité de Investigación Estatal de Rusia, este estudiante de psicología utilizaba distintos perfiles y seudónimos en la red social Vkontakte (algo así como el facebook ruso), donde creó grupos virtuales con nombres como "El mar de las ballenas" o "F57". Antes de ser enclaustrado en prisión, Budeikin explicó su estrategia para atraer a los menores, a los que calificó de "desechos biodegradables" y "personas sin valor para la sociedad".

"Primero hay que crear grupos con contenidos deprimentes que te sumerjan en una atmósfera especial. Luego la gente llega al grupo cerrado a través de enlaces e invitaciones personales y ahí es cuando empieza el juego", declaró.
“Si se viola el régimen de sueño, (de acostarse a las 21 y levantarse a las 8), la mente se vuelve más accesible a la acción”.

Budeikin asegura que conoció todo tipo de candidatos al suicidio y él decidía si los llevaba a éste o no, habló sobre la diferenciación entre ‘personas’ y residuos biodegradables: “Ellos (estos últimos) son los que no tienen ningún valor para la sociedad y solo le harán daño a ella. Estaba limpiando la sociedad de tales personas”... "Sólo le expliqué a algunas personas porqué era mejor morir. Nada más. Ellas fueron quienes tomaron esa decisión, nadie las obligó"... "Limpiaba la sociedad de esas personas..."


Un enfermo mental pero no de psiquiatría clínica sino, como también las víctimas, por carencia afectiva: junto al estrés, el mal de la industrialización de la sociedad.

© Mar Martínez

28 04 17

#maralbanta

jueves, 11 de mayo de 2017

ANTONIO VEGA: HASTA AQUÍ HE LLEGADO (12 de mayo de 2009)

«Hasta aquí he llegado / Desde aquí he partido / Un camino sin descanso que buscó donde nacer / Antes de haber nacido.»

Se llamaba ‘Antes de haber nacido’. Era la última obra de uno de los más brillantes compositores de su generación, un poeta de la física y el cosmos, un hombre con una vida marcada por la música y la heroína. Superviviente nato, resistió las múltiples embestidas del caballo hasta que, a los 51 años, un cáncer de pulmón se lo llevó. Fue el 12 de mayo de 2009.
Su canción inédita e irrecuperable tenía un aire Lynyrd Skynyrd. La letra, ese campo de batalla en el que Antonio tantas veces se perdía -al componer-, ese campo del que tantas veces salió triunfante -al editar-, era una mirada hacia atrás. Así se cerraba:

«Hasta aquí he llegado / Desde aquí he partido / Un camino sin descanso que buscó donde nacer / Antes de haber nacido.»

"Era un fenómeno en todo lo que hacía", cuenta su hermano Carlos frente a las fotos del álbum familiar. "Físicamente, era un superdotado. Intelectualmente, también". En sus años de infancia ganó campeonatos de salto de longitud, hacía taekwondo, alpinismo, todo se le daba bien. Era guapo, listo, fuerte. Lo tenía todo. Cuando acabó sus estudios en el Liceo Francés emprendió varias carreras: arquitectura, sociología, físicas; también quiso ser piloto de aviones. Todo lo dejó a medio camino, la guitarra podía más. En unas pruebas psicológicas que realizó por indicación de sus padres en esos años de dudas, hizo un test de inteligencia. Sacó un 168, cuenta su hermano. "Es el mismo coeficiente que el de Einstein", subraya sentado en el salón de su casa Bosco Ussía, biógrafo de Antonio Vega. El psiquiatra autor del test nunca había tenido una puntuación tan alta entre sus manos. Le dijo a Mari Luz, madre de Antonio: "No te felicito porque estos chicos suelen salir muy conflictivos".

El problema surgió cuando lo que se cruzó en su camino fue la heroína. Fue en un Seat 127 atiborrado de amigos, camino de El Escorial, a finales de los años setenta. Lo cuenta Bosco Ussía, su biógrafo. Como hombre excesivo y apasionado que era, se entregó al viaje con fruición. La heroína era una recién llegada, faltaba información. Algunos decidieron probarla, otros no. Vega fue de los primeros. Heroína, la mujer del héroe. No podía ser mala. "Antonio tenía todo a su favor, pero eligió esa opción", dice Bosco Ussía, intentando explicar por qué Vega, chico de familia acomodada y con todas las armas culturales precisas, se enganchó. "Si eres una persona con su talento y su sensibilidad, te puedes enamorar del caballo. Es algo que también te da, no sólo te quita".

El Antonio Vega en solitario nace en el seno de Nacha Pop. Juan Tomás Tello, director artístico de Globomediamúsica que trabajó cinco años codo con codo con él, sitúa el nacimiento del gran Antonio Vega en 1984, cuando edita Una décima de segundo, canción que da título al cuarto álbum de la banda. La fascinación por la física, por las matemáticas, por el cosmos, se traduce en versos emocionantes. El poeta preciso, el alquimista minucioso y perfeccionista con sus textos, entra en estado de gracia. En apenas cuatro años llegan algunas de sus mejores canciones, aún como integrante de Nacha Pop: en 1987 firma Lucha de gigantes, tema dedicado a la heroína, según cuenta la que fue su compañera durante 18 años, Teresa. En 1993, ya en solitario, llega El sitio de mi recreo, pieza de referencia, melancolía pura.

Algunas de las mejores canciones de Vega salieron del tirón, no era lo habitual. "La música le brotaba, pero las palabras las tenía que trabajar duro", dice Juan Tomás Tello, que entre 2000 y 2005 fue el hombre que se encargaba de que Antonio compusiera, tocara y grabara, el enlace artístico entre la discográfica EMI, y el músico. "No le gustaba escribir tonterías, daba vueltas a las letras y por eso le costaba acabar los discos", cuenta. Se dejaba llevar por ti, otro clásico, nació en una noche en su casa de Soto del Real. Fue una noche dos por uno: llegó acompañada de Lo mejor de nuestra vida.



Antes de haber nacido es una canción que Antonio Vega sólo tocó una vez en directo, en Bilbao, el 28 de marzo de 2009. Se grabó, pero un fallo del ordenador la hizo desaparecer. Queda este manuscrito, escrito por él de puño y letra:


«Lejos donde no llega la voz
Rebota el eco de una imagen muda
El amanecer, con la niebla del recuerdo confundido
Me atrapa y lanza a un viaje veloz

Acercándome al calor de la estrella que persigo
Cuando la noche sólo era el día oscurecido
No existía el dolor amargo del vencido
Cuando vivir no era privilegio restringido
yo podía ser feliz sin ser el elegido
Hasta aquí he llegado
desde aquí he partido
un camino sin descanso que buscó donde nacer

Antes de haber nacido.»


ANTONIO VEGA (Madrid, 16 de diciembre de 1957 - Majadahonda, Mad, 12 de mayo de 2009)




martes, 9 de mayo de 2017

MÁS INCLUSO QUE... Mar Martínez

Más incluso que quienes se dejan engañar, me enfadan quienes insisten en que nos dejemos engañar.
Reivindico mi derecho a pegarme un tortazo con el grueso cristal por puerta.

¿Loca?
¡Bendita locura, entonces!



© Mar Martínez

08 05 17

#maralbanta

domingo, 7 de mayo de 2017

EL OLVIDADO ORIGEN DEL DÍA DE LA MADRE: LA PROCLAMACIÓN PACIFISTA CONTRA LAS GUERRAS QUEDÓ MUY LEJOS DE LA CELEBRACIÓN COMERCIAL

Aunque muchos crean que el Día de la Madre es una jornada simplemente comercial, cuyo origen es simplemente atribuible al afán de estimular las ventas, lo cierto es que fue una proclama antibelicista y una convocatoria a un congreso mundial de madres lo que dio inicio a la fecha en cuestión.

Corría 1870, cuando la escritora estadounidense Julia Ward Howe, una pionera del activismo, el abolicionismo de la esclavitud y los derechos de las mujeres, convocó a todas las madres del mundo a rebelarse contra la guerra, en una desgarradora proclama pacifista que mantiene plena vigencia.


En la proclama se convocaba a un Congreso Internacional de Madres buscando promover alianzas
entre diferentes naciones y el arreglo sin belicismos de cuestiones internacionales. Las buenas intenciones de la primera mujer electa para la Academia Estadounidense de Artes y Letras, en 1908, apenas lograrían que el Congreso de su país, votara en 1914, a instancias del presidente Woodrow Wilson, la celebración anual del Día de la Madre.



La idea se concretó pero jamás tuvo efectos reales

Su idea de un congreso de madres, no logró verla concretada en tanto escribía por aquellos días que las mujeres “están más interesadas en la promoción del sufragio femenino que en idear una protesta mundial de mujeres contra las crueldades de la guerra”.

Sus ideas no obstante fueron tomadas por Anna Jarvis, un ama de casa que organizó a las mujeres durante la Guerra Civil para trabajar en mejorar las condiciones sanitarias de los hijos heridos en combate y en 1868 comenzó a trabajar para conciliar los vecinos de la Unión y la Confederación. Su hija también Anna Jarvis, cuando su madre murió, promovió la idea del día de las madres. En 1873, mujeres en 18 ciudades estadunidenses realizaron una reunión del Día de las Madres, y en Virginia Occidental en 1907 se celebró el primer congreso, que no tuvo mayores efectos reales.

La proclama original de Julia Ward, es aún material de estudio en EE.UU.

“¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: ‘No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia’. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice ‘¡Desarma! ¡Desarma!’ La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión. En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de cuestiones internacionales”.

sábado, 6 de mayo de 2017

MARINE LE PEN, LA NIÑA DE LA MANSIÓN CUSTODIADA POR PERROS DÓBERMAN

Su vida ha transcurrido ante la mirada del público desde que fue fotografiada a los seis años siendo arropada en su cama en una habitación llena de carteles del Frente Nacional

Detrás del escenario, en un mitin en el sur de Francia, al principio de la campaña presidencial, Marine Le Pen dio una calada al cigarrillo electrónico con el que reemplazó sus dos cajetillas de tabaco diarias. "Mi campaña será alegre", sonrió.

Le Pen quería suavizar su imagen y "apaciguar" a los votantes, por eso comenzó a tomarse fotografías abrazando caballos o gatitos bebés, pero también quería ofrecer un programa de línea dura que ella creía que traería "calma" a una población desesperada tras décadas de desempleo y constantes amenazas terroristas.

El objetivo, como siempre lo ha sido para el Frente Nacional fundado por su padre Jean-Marie Le Pen en 1972, era que Francia fuera "para los franceses". Se convocaría un referéndum para cambiar la Constitución y así poder dar "prioridad nacional" a los franceses por encima de los extranjeros a nivel laboral, de vivienda y de prestaciones sociales. Luego se convocaría otro referéndum para dejar la Unión Europea. Le Pen prometió restringir la inmigración y prohibir los símbolos religiosos, incluido el pañuelo musulmán para la cabeza, en todos los edificios públicos de Francia.

Marine Le Pen, de 48 años, está más cerca que nunca de la presidencia francesa, con posibilidades de llegar a la segunda vuelta de unas elecciones generales imposibles de predecir. En los seis años que han pasado desde que quitó el poder del partido a su padre, ha crecido electoralmente en cada votación local o europea. Si su padre, exparacaidista militar y negacionista del Holocausto, se conformaba con obtener el voto de protesta, Marine Le Pen quiere llegar al poder y a un cargo político.

Le Pen, controlada y con una imagen estudiada, siempre ha caminado por una delgada línea entre criticar al sistema e intentar formar parte de él. Su vida ha transcurrido ante la mirada del público desde que fue fotografiada a los seis años siendo arropada en su cama, en una habitación llamativamente empapelada con carteles del Frente Nacional que llamaban a luchar contra el "cáncer marxista".

La dinastía familiar de los Le Pen siempre fue una especie de culebrón nacional, con todo el clan de rubios viviendo juntos, incluso cuando las tres hijas ya habían pasado los 30 años de edad, en una mansión del siglo XIX en lo alto de una colina en las afueras de París, vigilada por perros dóberman.

Pero el problemático vínculo entre padre e hija y el brutal distanciamiento público que tuvieron han sido una carga para la campaña presidencial. La estrategia electoral de Marine Le Pen ha sido expandir su base de votantes limpiando la imagen del partido, alejándolo de la imagen racista, prepotente y antisemita que tenía en el pasado.

El problema era que Le Pen padre se sintió excluido. En 2015, decidió arruinar deliberadamente los planes a su hija repitiendo la negación del Holocausto que ya le había costado una sentencia por discurso del odio y por poner en duda crímenes de lesa humanidad. Después de una disputa pública, Marine lo expulsó del partido. Él la desheredó públicamente y desde entonces no se dirigen la palabra.

Pero los fantasmas de la Segunda Guerra Mundial siguen presentes en la política francesa. Esta semana pidieron a Marine Le Pen en un programa de radio que explicara brevemente lo que significó la guerra para los judíos de París. Ella contestó que Francia como nación no era responsable de nada, sino sólo aquellos "que tenían el poder en ese momento", despertando la ira de las organizaciones de judíos.
Le Pen argumentó que la Francia moderna no debe condenarse a la contrición eterna y que la "verdadera" Francia era la de la resistencia de De Gaulle, no el régimen "ilegal" y colaboracionista de Vichy. "Si lo que quieres es decir que Marine Le Pen es nazi, venga, dilo, pero la gente se te reirá en la cara porque es simplemente algo no creíble", aseguró muy enfadado Florian Philippot, jefe de estrategia de Le Pen, en un programa de televisión. Le Pen afirmó que esa polémica no tenía sentido.

Marion Anne Perrene Le Pen –apodada desde siempre Marine– nació en el oeste de París en 1968 y es la menor de tres hijas. Su padre solía mostrar a sus hijas en la prensa, pero puertas adentro la vida familiar era más desarticulada de que lo que parecía. En el primer edificio que tuvieron los Le Pen, las niñas vivían en un piso distinto al de los padres, una planta más arriba, junto a una canguro. Jean-Marie Le Pen y su esposa, Pierrette Lalanne, solían irse de vacaciones o navegar durante meses alrededor del mundo sin sus hijas, a veces incluso durante las Navidades.

No fue hasta los ocho años de edad que se volvió consciente de la vida política de su padre y del odio que inspiraba, cuando una noche se despertó entre esquirlas de vidrio y con una pared de su habitación derrumbada, después de que una bomba impactara en el hogar con el propósito de matar a su padre. "A los ocho años, de pronto fui consciente de la muerte", me dijo cuando se hizo cargo del liderazgo del Frente Nacional. "Pero quizás aquello me dio cierta distancia, una especie de armadura, y eso es útil cuando se aspira a cargos de responsabilidad".

Su apellido fue una carga

Si bien su apellido era una carga (recuerda que los profesores en la escuela llamaban a ella y a sus hermanas "las hijas del fascista"), siempre defendió a su padre. En 1985, cuando el periódico Libération reveló que Jean-Marie Le Pen había participado en torturas durante la guerra de Argelia, él lo negó y le recomendó a la adolescente Marine que ese día no fuera a clase. Ella se negó y fue al instituto dispuesta a defenderlo.

En los años 80, conforme fue volviéndose más prominente a nivel político, Le Pen padre le encargó una biografía suya a un periodista que solía pasar bastante tiempo en la mansión familiar. Un día, Marine –entonces de 16 años– se sorprendió al encontrar a una de sus hermanas mayores esperándola fuera del instituto. "Mamá se ha marchado", le dijo. Sin avisar a nadie, Lalanne había cogido todas sus cosas y se había escapado con el biógrafo de Le Pen para empezar una nueva vida con él. No volvió a ver ni a hablar con sus hijas durante más de 15 años. Marine, la menor y la más apegada a su madre, quedó sola con un padre distante y distraído. Dice que esperó cada día tener algún tipo de contacto con su madre, pero eso nunca sucedió.

" Marine Le Pen creció en una atmósfera muy extraña, con una familia que parecía unida pero en realidad era muy distante", asegura David Doucet, coautor de la biografía de los primeros años de Le Pen, La Politique Malgré Elle. "Vivió casi 20 años sin su madre. Su padre casi no la conocía. La criaron canguros y cuidadoras, con sus propios métodos".

Luego vino una guerra pública y feroz por el divorcio. Jean-Marie Le Pen rechazó la solicitud de manutención de Lalanne, diciendo que ella podía trabajar como limpiadora. En venganza, Lalanne posó desnuda en el Playboy francés, fregando el suelo de la cocina.

Durante la adolescencia, Marine Le Pen acompañaba ocasionalmente a su padre a los mítines, como una forma de pasar tiempo con él y obtener un poco de su atención. Pero al principio no pensó que elegiría una carrera política. "Mi padre dice que soy como Obelix. Me caí en la marmita mágica de la política de pequeña".

De hecho, intentó escapar del partido estudiando Derecho. Para ganar un dinero extra, aparte de su despacho de abogados, trabajó durante seis años como abogada de oficio para el Estado, defendiendo a inmigrantes ilegales que se enfrentaban a una deportación. "Son seres humanos con derechos", dijo recientemente en una entrevista televisiva. "No podemos culparlos por las políticas inmigratorias. No es culpa de ellos".

A los 30 años, ganó su primer cargo como consejera regional para el Frente Nacional en Henin-Beaumont, un pueblo norteño empobrecido que alguna vez tuvo una mina de carbón. Marine lo convirtió en su laboratorio político, un sitio donde reinventarse como "defensora del pueblo".

Se dio cuenta de que el cinturón industrial del norte de Francia, que tradicionalmente ha votado a la izquierda, podía inclinarse hacia el Frente Nacional si el partido no sólo luchaba contra la inmigración, lo cual siempre fue el punto principal de su programa, sino que también defendía a las víctimas de la desindustrialización y la crisis económica.

"Antes lo llamaba su laboratorio pero hoy en día es el sitio donde aún tiene un piso, la región donde creo que se siente más tranquila", dice Sébastien Chenu, director de su campaña en la región norte durante las últimas elecciones regionales. "Ella es accesible, por eso creo que le va tan bien en el norte. Le gusta ese contacto".

A Le Pen le gusta tener cerca a sus amigos. "Si alguien ha intentado traicionarla, tiene que marcharse", afirma Chenu. Los casos de corrupción en la recaudación de fondos del Frente Nacional que se están investigando actualmente –incluyendo las acusaciones por el supuesto uso indebido de fondos europeos para pagar empleados del partido y por presunta contabilidad falsa en la recaudación de la campaña– han hecho que se indague formalmente a algunos de los amigos de la infancia más cercanos de Le Pen. Tanto ellos como el partido niegan todas las acusaciones. Pero las investigaciones han demostrado que ella colocó a amigos de la universidad en cargos de confianza.

Le Pen protege a sus hijos de la exposición pública que ella tuvo de pequeña. Se casó y se divorció dos veces de hombres que eran militantes activos del Frente Nacional. Tuvo tres hijos en un período de un año: una hija inmediatamente seguida de mellizos. Su compañero actual es uno de los vicepresidentes del partido, Louis Aliot.

Una vez Le Pen describió su enemistad con su padre como "lo más difícil de mi vida, exceptuando el dar a luz", pero dio a entender que espera que él la llame si gana la presidencia.

La idea de paternidad de Le Pen padre fue siempre endurecer a su hija. Cuando Marine Le Pen tenía 20 años, la llevó a la morgue a ver el cadáver de un miembro del partido que había muerto en un accidente de tráfico. Cuando ella le preguntó por qué la había llevado, él le respondió: "No quiero que el primer muerto que veas sea yo".

Marine Le Pen
Fecha de nacimiento: 5 de agosto de 1968

Carrera profesional: Fue asesora legal del partido de extrema derecha de su padre, el Frente Nacional, antes de ganar distintos cargos de consejera en Henin-Beaumont, en el norte de Francia, y en París. Actualmente es consejera regional para la zona de Hauts-de-France. Desde 2004 es miembro del Parlamento Europeo, donde es una de las líderes del grupo anti-UE, Europa de Naciones y Libertad, un bloque de partidos nacionalistas de derecha.

Su momento culminante: Quitarle el liderazgo del Frente Nacional a su padre en 2011.

Su momento más álgido: No lograr el control de ninguna región francesa en las elecciones de 2015, a pesar haber ganado la primera vuelta y haber mejorado sorprendentemente los resultados de su partido. La izquierda y la derecha se unieron para quitarle el poder.

Lo que dice: "Estamos encantados de que los británicos hayan aprovechado esta oportunidad extraordinaria para escaparle a la servidumbre" –sobre las elecciones del Reino Unido para abandonar la UE.

Lo que dicen de ella: "Un peligro para Francia y un peligro para Europa", –Pierre Moscovici, comisario europeo y ex ministro de economía socialista.


Traducido por Lucía Balducci


22/04/2017


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